viernes 6 de noviembre de 2009

ReflexionandosobrelaeducacionsuperiorenCaracas

El Instituto Pedagógico de Caracas de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador organizó el 21 y 22 de octubre la XVI Jornada Anual de Investigación y VII de Postgrado - La Innovación para la transformación educativa con pertinencia social, y tuvo la gentileza de invitarme la activa subdirectora de Investigación Elizabeth Sosa. Fue una agradable ocasión de encuentro con la comunidad académica de Venezuela, y de sentir las permanentes tensiones que en el ámbito educativo y en la sociedad se han generado. También de conocer un ámbito educativo sin tensiones políticas significativas y orientado a promover redes de calidad. Allí, reflexioné sobre en la conferencia inaugural sobre la conformación de un nuevo paradigma de formación profesional en América Latina marcado por el currículo por competencias, los estándares mínimos de calidad, los sistemas de créditos y la flexibilidad, los sistemas de aseguramiento de la calidad, la expansión de nuevas dimensiones educativas como el postgrado, la educación en red o la educación continua, las pasantías y prácticas profesionales, la virtualización de los aprendizajes y finalmente el licenciamiento y la recertificación de competencias profesionales. La aparición de este nuevo modelo educativo parece ser finalmente la concresión de un paradigma emergente teórico que se ha desarrollados en las últimas décadas y casi durante parte importante del siglo XX pero que recién en los últimos años comienzan a expresarse en un nuevo modelo educativo que supere a la educacion tradicional marcada por su carácter catedrático, terminal, tubular, de tiza, lengua y pizarrón, teórica y presencial, que se constituyen como modelos viejos que la nueva dinámica los está superando. Lentamente, sin embargo, este modelo esta desapareciendo con los múltiples cambios que se están introduciendo en la región. Pero sin duda el nuevo modelo educativo se desarrolla en libertad, con pluralidad de enfoques y ámbitos reguladores, que tiene por norte la calidad, que se visualiza en un enfoque crecientemente internacional, altamente articulado a los mercados y las demandas, y que se focaliza en competencias profesionales. La política en este sentido en Venezuela es una traba a un modelo universitario de innovación, en tanto la discusión política oscurece otros enfoques no políticos. Tarde o temprano, la calidad es afectada en una sociedad, cuando los académicos comienzan a sentir que su trabajo no tiene la libertad, el reconocimiento e inclusive la estabilidad.

viernes 23 de octubre de 2009

LaEvaluacionDeLaEducacionSuperiorEnUruguay

Carta publicada en el Semanario Búsqueda el 15 de octubre del 2009

El Poder Ejecutivo envío al Parlamento un proyecto de crea­ción de una agencia de evaluación y acreditación que se basa en líneas de acción a contramarcha de las tendencias regio­nales y mundiales y que debilitará los necesarios pasos de Uruguay hacia posicionarse hacía las transformaciones ne­cesarias de cara a la sociedad del conocimiento que se está construyendo a escala global. La ocasión es buena para con­tribuir a la necesaria discusión sobre la educación superior en el país y sus derroteros futuros.

Empecemos por registrar que ya toda América Latina tiene sistemas de evaluación y acreditación, con la excepción de Honduras, Guatemala, Haití y Venezuela. Uruguay llega tarde, tardísimo, a encarar este problema. La primera norma en la región fue en México en 1993, Argentina 1995, etc., etc. Por lo tanto, esta situación, también debería permitirá Uruguay dotar­se de un sistema de aseguramiento de la calidad más moderno y ajustado a las nuevas tendencias y a las experiencias en la materia a escala regional y mundial. Lamentablemente el siste­ma propuesto no toma en consideración las agencias creadas en América, Europa ni Asia en los últimos quince años.

Las bases del aseguramiento de la calidad se sustentan en dos niveles distintos políticos e institucionales en todas partes. Por un lado en el establecimiento de estándares mínimos de calidad a cargo de los gobiernos o de ámbitos específicos crea­dos para tal fin, y en los cuales allí se aprueban las propuestas de programas e instituciones. Ello es la SPU en Argentina, el CES en Chile, la Conafu en Perú, el Vice ministerio en Bolivia, la SEP y los gobiernos estatales en México, el CES en Honduras, etc., etc. Y por el otro lado agencias de evaluación y acredita­ción que propenden a incentivar los niveles de mejoramiento de la calidad. Estas agencias son autónomas a los gobiernos, de carácter voluntarias en su mayoría, y se basan en diversi­dad de criterios, misiones y concepciones sobre la calidad. El proyecto de Uruguay va a contramarcha de este paradigma y propone la creación de un organismo que hace dos roles no­toriamente diferenciados que son los estándares mínimos de calidad y (fiscalización y control público), de mejoramiento de la calidad (evaluación y acreditación). Confundir esos roles lle­vará a sistemas homogéneos a contramarcha de tendencias y realidades, y es la base para incorporar un mecanismo por el cual la Universidad pública tenga el rol de fiscalizar y con­trolar la educación terciaria privada e instaurar un sistema de juez y parte que complejizará permanentemente la educación superior en el país.

En la región —y sin duda a escala mundial— se está avan­zando hacia superar el modelo dual actual por el cual no exis­te un sistema universitario sino dos sistemas (el público y el privado). Esta dualidad deteriora las certificaciones, genera pérdida e ineficiencias de recursos, competencias desiguales, tensiones políticas y desigualdades de todo tipo. A escala mun­dial se avanza hacia la construcción de sistemas integrados de educación superior, lo cual implica normas comunes para todos, e independencia de los ámbitos regulados de los actores reguladores. Tal es la creciente realidad en toda la región. Ade­más, más allá de la autonomía de las universidades, los países han establecido sistemas de estándares de calidad comunes, más allá del derecho jurídico de las instituciones. No es posible construir una dinámica universitaria sobre modelos duales. En el proyecto propuesto, sólo se establece una regulación sobre la educación privada y no sobre todo el sistema.

La construcción de sistemas de educación superior implica formas de regulación que se construyen en ámbitos neutros por encima de los actores. Inclusive en los casos de Panamá y Guatemala, donde la Constitución establecía un rol regulador a la Universidad Pública, se han creado ámbitos (Consejo de Educación Superior en Honduras, y Comisión de Fiscalización en Panamá), donde se propende a dinámicas compartidas de supervisión. Pero aún en estos casos se separan claramente

los roles de fiscalización (estándares mínimos y criterios de autorización de programas) de los procesos de evaluación con fines de acreditación.

En la región existe una amplía tendencia y multiplicidad de casos de la existencia de diversidad de agencias de asegu­ramiento de la calidad en función de reconocer diversidad de criterios de calidad, y donde el rol del gobierno es evaluar, au­torizar y fiscalizar a las distintas agencias. En México hay 28 —una para cada campo disciplinario— y cada Colegio profe­sional promovió dichas agencias que no tienen representación de las universidades ni del gobierno. En Chile y Perú pueden ser inclusive agencias privadas o extranjeras, en Costa Rica, donde hay dos agencias, se reconoce además la validez de las acreditaciones internacionales por parte de las Univer­sidades. En Argentina también hay tres. En el anteproyecto, no sólo no se habilita la creación de otras agencias, sino que además, tampoco se autoriza a que las universidades pueden acreditarse ínternacionalmente. sino que previamente deben acreditarse nacionalmente. En el anteproyecto hay una visión monopólica de este rol que va a deteriorar los ejes de la diver­sidad necesaria de enfoques y concepciones de los sistemas universitarios.

La autonomía no implica que las instituciones puedan decidir acciones académicas y fijar sus propios estándares de calidad en contextos de existencia de una diferenciación institucional. Argentina, Brasil, Chile, Venezuela. Rep. Dominicana, Colom­bia o Ecuador por nombrar a unos pocos de la región, muestran claramente el rol fundamental de los ámbitos públicos en el establecimiento de criterios sistémicos para todas las institu­ciones. El anteproyecto presentado refuerza esa situación de modelos duales. Podía creerse que por detrás hay un criterio de anular el modelo dual, no por la vía de crear dinámicas y normas sistémicas, sino de ir restringiendo cada vez más la educación superior privada, tal como ha sido expresado en Bolivia y Venezuela por los equipos de gobierno.

La composición de miembros de la agencia también muestra el avance hacia criterios a contramarcha de las recomenda­ciones y tendencias. El anteproyecto plantea una composición corporativa en detrimento de las tendencias que recomiendan la independencia de las agencias. Hay varias muestras en esta línea. En Ecuador la reciente Constitución ha referido que la agencia de evaluación y acreditación no debe tener represen­tantes de las universidades públicas ni privadas, sino que debe ser independiente. En Argentina el actual proyecto de reforma de la Coneau plantea fuertemente que no puede haber una representación política partidaria (allí el Congreso nombra a 8 miembros y donde siempre se han distribuido entre radicales y peronistas). En Chile, que siempre está tomando decisiones cada vez más inteligentes, la Agencia de Acreditación creada en el 2007 incorpora estudiantes, representantes académicos independientes de la sociedad, así como de colegios profesio­nales y otros ámbitos neutros de la sociedad civil, como tra­bajadores y empresarios. El camino de Uruguay de crear una agencia con roles de fiscalización y control junto a los de eva­luación y acreditación y darle mayoría de gestión al gobierno (cualquiera que sea) y a la Universidad, carecen de efectiva representación social y no se encuentra en ningún país del mundo ni tiene basamento académico o democrático.

La agencia propuesta además tiene algunos errores mayús­culos. En el marco del Mercosur (por reducirlo a un ámbito), no existen doctorados sin carga académica y exclusivamente de investigación. El proyecto de ley dispone que los doctorados no tengan cursos y seminarios académicos obligatorios sino que se base exclusivamente en actividades de investigación y tesis, confundiendo el posdoctorado (que tampoco se regula) con el doctorado. Con ese artículo se pretende matar los doc­torados que se dictan en Uruguay atrayendo a estudiantes de otros países y va a contramarcha del Mercosur educativo y de las tendencias del Modelo de Bolonia, y propende a incorporar un sistema de banalización de los doctorados.

El modelo propuesto además es estrecho en términos de los criterios de aseguramiento de la calidad, en tanto supone que garantizar la calidad de los procesos de enseñanza (y además sólo de las universidades privadas), alcanza para construir procesos de calidad en la formación profesional. Las tenden­cias y las recomendaciones muestran claramente que en los actuales contextos de expansión del conocimiento, lo funda­mental es la actualización de las competencias profesionales. ¿De que sirve egresar de una buena institución acreditada si el profesional no se actualiza? En toda la región se avanza hacia sistemas de licenciamiento y de recertificación como instrumentos de aseguramiento. En Brasil todos los abogados obligatoriamente tienen que rendir un examen en la Orden de Abogados para poder ejercer, en Chile todos los médicos deben dar un examen para trabajar en el Estado o para hacer estudios de posgrados, en México todos los contadores deben dar un examen para poder firmar, etc.. etc. Pero además, por ejemplo, las enfermeras o los obstetras en Perú deben actua­lizar sus títulos con cursos y procedimientos, y si no lo hacen tienen que dar un examen o pierden la validez profesional del título y no pueden ejercer. Son las nuevas tendencias de los roles de las agencias que el proyecto en Uruguay no incorpora. En Perú por ejemplo, la agencia de acreditación actúa sobre el licenciamiento estableciendo estándares. Todos los países (11 en la región) que han firmado los TLC con Estados Unidos están en ese proceso de incorporación de criterios de garan­tía de la actualización. A diferencia, la agencia propuesta en Uruguay es estrecha en términos de su alcance y no apunta realmente a garantizar la calidad a través de la actualización de competencias, y reafirma una visión reducida en los ámbi­tos universitarios. En 1992 el gobierno de Uruguay planeó un proyecto de Ley de obligatoria actualización profesional como eje de la calidad en salud. 17 años después se sigue sin ac­tuar en el tema, que ya es una realidad en toda la región en el marco de los sistemas de aseguramiento de la calidad y de la expansión y renovación del conocimiento.

Los criterios de la calidad que se plantean en el anteproyecto como ejes de la acreditación, constituyen también una visión estrecha a contramarcha de las tendencias y recomendacio­nes de los organismos internacionales. Por una parte todos los especialistas refieren a que la calidad es una variable diversa y que se construye en libertad, por lo que se recomienda flexi­bilidad en esta materia. A contramarcha de ello, se establecen criterios de calidad exclusivamente academicistas, y no se to­man en consideración criterios de competencias profesionales (modelo de toda Europa) ni de empleabilidad. La calidad es vis­ta desde un enfoque reducido al mero conocimiento académico y desde las instituciones, y no integra además los ejes de las habilidades y destrezas profesionales que hacen las efectivas competencias y capacidades de empleabilidad y trabajo. Aso­ciado a esta errónea y estrecha visión, se establece que los pares (los que evalúan los programas) deben ser académicos, cuando las tendencias recomiendan una interacción de pares académicos, pares profesionales (ejercicio) y pares emplea­dores. Para colmo, inclusive en los criterios de los pares aca­démicos, no se establece que sean doctores, que es requisito casi obligatorio en todas las agencias a escala mundial.

Otro elemento negativo y también a contramarcha de las ten­dencias es el hecho de que la acreditación no da derechos a la institución a actuar libremente. A escala global hay dos visiones sobre la educación privada. Una que concibe que las univer­sidades privadas deben ser permanentemente fiscalizadas y controladas, ya que los fines públicos no pueden ser realizados por instituciones privadas aunque éstas sean sin fines de lucro. Esta es la visión societaria que expresa el proyecto: que siem­pre tiene que haber una burocracia pública que las controle. La otra concepción se posiciona en que la autonomía es algo que se conquista cuando se alcanza un determinado estándar de calidad y el cumplimiento de determinados criterios, y que las instituciones privadas son fundamentales en la construc­ción de las sociedades. En estos casos, las instituciones que obtuvieron la acreditación y durante el tiempo que se estable­ce hasta una nueva reacreditación están en libertad de actuar académicamente y no deben estar sujetas a un control previo de qué profesor nombran o qué programa modifican. Expresa este enfoque, una visión sobre la relación entre sociedad civil y sociedad política y sobre la libertad de la sociedad de desa­rrollar sus actividades sobre la base del cumplimiento de crite­rios mínimos que se reevalúan periódicamente. En República Dominicana por ejemplo, luego de dos acreditaciones (quin­quenales) las instituciones privadas que hayan alcanzado esos estándares tendrán libertad permanente de abrir programas. En otros países como Chile y el Salvador, inclusive la acredi­tación da derecho a acceder a fondos públicos tanto para las instituciones públicas como para las privadas.

Como síntesis, a mi criterio la propuesta es estrecha, sesga­da, poco moderna, estatalista, excesivamente academicista, a contramarcha de las tendencias y recomendaciones, refuerza las peores realidades de la educación superior del país y no contribuye a construir dinámicas sistémicas que contribuyan a mejorar los sistemas de educación superior, y que parece conformarse, amparado en la discusión de calidad, como un mecanismo político con el fin de establecer un mayor control sobre el sector privado terciario por parte de la Udelar.

Claudio Rama
Dr. en Educación (UNSR); Dr. en Derecho (UBA) / Ex Director del Instituto Internacional de la Unesco para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (lesalc)

jueves 22 de octubre de 2009

La Calidad y la Educación a distancia

Ponencia presentada en el Primer Congreso de Educación Virtual - Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico

Presentacion del libro: "La Universidad latinoamericana en la encrucijada de sus tendencias", editado por UNICARIBE en República Dominicana



En la foto Gustavo García (Rector Universidad de Panamá, Presidente de UDUAL), Claudio Rama, Ligia Amada Melo (Secretaria de Estado de Educacion Superior, Ciencia y Tecnología), Andrés Aybar (Presidente de UNICARIBE y Vicepresidente de la UDUAL para el Caribe) y Euclides Gutiérrez (Superintendente de Bancos de RD). La otra foto es parte de la visión de la serie de libro preciosamente editados y preparados para entregar a los participantes en los cuales estuvieron más de 20 rectores de República Dominicana
La Universidad del Caribe en República Dominicana edito para el Caribe el libro de mi autoría "La Universidad Latinoamericana en la Encrucijada de sus tendencias". Un largo y profuso estudio trabajado en estos años y que fue mi tesis Doctoral en la Universidad de Buenos Aires y además premio nacional de literatura en Uruguay, sale a la luz esta primera edición, en el marco de una presentación organizada muy eficientemente por Ariadna Aybar la Vice rectora Ejecutiva de UNICARIBE. En la presentación, Gustavo Garcia Paredes, Presidente de la UDUAL, y Rafael Cordera, Secretario Ejecutivo de la UDUAL, viajaron expresamente a República Dominicana a presentar este libro que casi bautice como ladrillo por su extensión, y que hace una amplia radiografía de 21 variables de la educacion superior, de las tendencias de ellas, de las macrotendencias que genera su interacción y de las tensiones políticas que se generan en dicho proceso.

lunes 19 de octubre de 2009

Nuevos ejes de reflexión sobre la calidad de la educación a distancia se discuten en Puerto Rico en la PUCPR


Esta semana participé en el Primer Congreso de Educación Virtual que bajo el tema “Calidad y mejores prácticas de la educación virtual” organizó la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico localizada en la bella y colonial ciudad de Ponce al sur de Puerto Rico. A sugerencia del amigo Juan (Tito) Meléndez del Centro de Tecnologías Educativas de la Universidad de Puerto Rico, precursor de la investigación y de la promoción de la educación a distancia en la isla boricua e invitado por Carmen Betancourt la activa y eficiente directora del Instituto de Educación Virtual de la PUCPR.
Puerto Rico ha mantenido una posición resistente a la educación a distancia por parte de sus autoridades que inclusive llevo a amplias movilizaciones de académicos de la educación a distancia e instituciones en años pasados, a buscar cambiar una norma restrictiva que había aprobado el Consejo de Educación Superior. Por suerte cada vez se van venciendo estas resistencias culturales, políticas e ideológicas, y la educación a distancia va lentamente avanzando y consolidándose. Así, en tal orientación una nueva universidad totalmente a distancia esta en la agenda institucional y diversos instituciones van aumentando la oferta de sus programas. Hasta la propia Universidad de Puerto Rico que durante los últimos años hasta resistió esta realidad, e inclusive anuló algunos avances anteriores, hoy comienza a mostrar aquí y allá nuevas iniciativas de los cuerpos académicos independientemente. También la Asociación Puertorriqueña de Aprendizaje a Distancia (APAD) se ha redinamizado y ha intentado conformarse como un ámbito para facilitar la reflexión y la discusión y nuevos administradores educativos y académicos van participando en estos procesos.
Fue una buena oportunidad para visualizar los cambios en este sector en la isla. El tema del evento fue correctamente definido. Sin lugar a dudas la búsqueda de confrontar enfoques para promover la calidad y desarrollar instrumentos e indicadores de medición en el campo de la educación a distancia es una necesaria discusión en la agenda de la educación superior. La participación en dicho evento en Ponce, más allá de la agradable situación de haber tenido la ocasión de encontrarme con colegas puertorriqueños, de conocer la dinámica de la educación superior en el país y de tener la gentileza del regalo de una Máscara de los danzantes de Ponce para mi colección, fue una buena oportunidad para investigar y reflexionar y presentar una ponencia sobre los ejes de la calidad en general y de la educación a distancia específicamente en el actual contexto de la reflexión y la investigación académica.

sábado 10 de octubre de 2009

Debates sobre la normativa de la educación a distancia en América Latina

La problemática de la normativa de la educación a distancia es un tema que está en la agenda de la discusión en América Latina y también de la política pública. Sin sistemas normalizados que establezcan los requisitos y las características del funcionamiento de la educación a distancia, el desarrollo de ésta estará restringido y sus certificaciones estarán permanentemente en un proceso de discusión por su baja aceptación. La existencia o el ingreso de nuevas instituciones sin estándares de calidad y la carencia de sistemas de evaluación y acreditación conspiran contra el desarrollo y consolidación de esta modalidad sobre bases de calidad y sustentación en relación a los mercados laborales. Si bien hay un fuerte crecimiento de la educación a distancia en la región que ya puede estar cerca del 6% de la matrícula regional, sin embargo ello podría tener aún mayor expansión y sobre todo más aceptación en los mercados laborales.
Sobre el tema de la normatividad de la educación a distancia, el año pasado promoví desde el Observatorio de la Educación Virtual en América Latina de VirtualEduca, junto a Ángel Facundo de la UNAD y Marta Mena de ICDE un libro sobre los marcos normativos de la educación a distancia en la región que relevó a partir de diversos ensayos de los países la situación en cada uno de ellos. En dicho libro, Rocío Amador de México, Alfredo Tobar de Guatemala, José Luis Rodriguez de Costa Rica, Elena Dorrego de Venezuela, Angel Facundo de Colombia, Patricia Lupión y Joao Vianney de Brasil, Enrique Martinez Larrechea de Uruguay, Santángelo de Argentina, Alcides Aranda de Ecuador, Alvador Padilla de Bolivia, Maria Yee de Cuba, Julio Martín de Paraguay, Ariadna Aybar y Tito Melendez de República Dominicana y Puerto Rico mostraron los ejes problemáticos normativos en la región, sus características y sus tendencias. Esos trabajos mostraron los avances y las debilidades de los marcos normativos de la educación a distancia, y permitieron realizar un análisis comparativo de la situación de la educación a distancia en la región.
Posteriormente trabaje a pedido de la Asamblea Nacional de Rectores de Perú a través de su presidente Ivan Rodríguez, en las bases de un anteproyecto de Ley de regulación de la educacion a distancia en Perú, en el cual reflexioné tanto sobre los ejes de la calidad como los mecanismos para alcanzarla desde los programas de educación a distancia y la conformación de estándares mínimos y procedimientos de mejoramiento de la calidad de esta modalidad. Es un tema polémico en un país en el cual aún se carecen de ámbitos de regulación de la educación superior y que tiene una muy reciente presencia la existencia de la agencia de evaluación y acreditación
La semana pasada en México se realizó un Seminario: “Hacia la construcción de un marco normativo para la educación a distancia en México” organizado por la ANUIES, el SINED, la SEP y el Politécnico Nacional, en el cual di una conferencia sobre la situación normativa de la educación a distancia en la región, en el marco de una amplia reflexión que se está desarrollando en México, tanto de la expansión de la educación a distancia, sus formas institucionales y de financiamiento, como de regulación y de calidad.
Es esta una discusión compleja. Por una parte se requieren sistemas de regulación y marcos normativos para facilitar y legitimar el desarrollo de una educación a distancia con calidad. Pero por la otra parte se tiene el riesgo de que la regulación sea burocrática, papelesca que no sólo tenga como fin casi la limitación de las instituciones oferentes y que limite la innovación y el mayor uso de nuevas tecnologías de información como corresponde en esta modalidad. La construcción de normativas en esta materia tiene en este sentido fuertes complejidades y necesidad de mayores reflexiones y debates.

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domingo 27 de septiembre de 2009

La acreditación de la calidad en discusion en Brasil en SEMESP y UNISAL

(con Hermes Ferreira (presidente Semesp), Fabio Reis (UNISAL), José Amira (Universidad Jose Hernandez - España)
Esta semana participé en Brasil en dos actividades referidas a los temas de la calidad de la educacion superior y que fueron momentos interesantes para reflexionar sobre los nuevos paradigmas de la formación profesional que se están conformando en la región e intercambiar con diversos equipos académicos y políticos de Brasil. Por una parte presente en San Pablo en el 11 Forum de Educación Superior que anualmente realiza Semesp (la asociación de Universidades particulares de San Pablo) un documento de un trabajo solicitado por ellos y que durante estos meses me hizo concentrar en los temas de evaluacion y acreditacion, tanto en sus ejes políticos como en sus mecanismos técnicos específicos de aseguramiento. El documento contiene una propuesta, que nos fuera solicitada por SEMESP conjuntamente con Fabio Reis, de creación de una agencia de evaluación y acreditación en San Pablo, su estructura, su marco organizativo, su funcionamiento, los ejes de sus criterios de calidad y el instrumento mismo de la guía de evaluación con sus respectivos factores, variables e indicadores. Por otro parte, invitado por el amigo Fabio que dirige la especializacion en Gestion Universitaria de UNISAL dicte un cursillo sobre el tema de la acreditación a escala de América Latina, en la sede de esta Universidad en la ciudad de Campinas.
Brasil esta instrumentando un modelo de evaluación y acreditación a partir de la aprobación de la Ley de SINAES en el 2004 de una enorme complejidad y con una falla enorme: se pretende realizar una evaluación y acreditación en el marco del sistema universitario más grande de America Latina a partir de una agencia única con criterios e indicadores únicos, y con una vision centralista estatal desde Brasilia para todo el país. Aún mas complejo y polémico, el modelo de evaluación y acreditación se basa en cuadros profesionales y académicos, criterios y enfoques, y modelos universitarios exclusivamente del sector público cuando la realidad es un sistema altamente diferenciado de universidades federales, municipales, estaduales, privadas con fines de lucro y comunitarias, y donde además el sector particular representa el 75% de la matrícula nacional. Ello más allá de las fuertes diferenciaciones entre un sector público focalizado en la investigación y un sector privado focalizado en la formación profesional y crecientemente sobre la base de un enfoque por competencias.
Esta orientación es una derivacion de una nueva tendencia que esta procesándose en algunas partes de la region, que concibe la utilizacion del instrumento de la evaluación y la acreditación como un instrumento, no de política pública de regulación técnica de mejoramiento de la calidad, sino de una politica conducente a reducir el sector privado a partir de restringir su capacidad de innovacion y su propia diferenciación, e imponerle modelos y formas de actuación caracteristicas del sector público como única forma de existencia, y que por detrás esconde objetivos anti sector privado. Nadie en su sano juicio puede concebir que la investigación se desarrolle signficativamente en las Universidades privadas a partir de un financiamiento basado en las matrículas.
En los 90 se desarrolló un paradigma evaluativo por el cual el Estado estableció estándares mínimos de calidad de cumplimiento obligatorio, que no siempre fueron de cumplimiento para las universidades públicas, y al tiempo sistemas de aseguramiento de calidad voluntarios para mejorar la calidad para el sector público y privado.
El modelo de estándares mínimos se ha instrumentado en casi toda la región. Sin embargo, en varios países como Uruguay, Bolivia, Panamá, Nicaragua, México y El Salvador, el sector público autónomo no se rige por criterios homogéneos nacionales sino por sus propios criterios como ámbitos autónomos.
Tal modelo se ha ido modificándo con los años y ha comenzado a recorrer nuevas fases que comienzan a plantear cambios significativos y que muestran el inicio de nuevas concepciones y formas de organización del aseguramiento de la calidad.
Algunos países comenzaron a establecer obligatoriedad de esos procesos de evaluación y acreditación: para las llamadas carreras de riesgo social en Argentina, Paraguay y Perú, en forma compulsiva por ley en Ecuador y Panamá, como parte de las obligaciones del gobierno en la República Dominicana, indirectamente a través de mecanismos de incentivo financieros como en Chile y en parte en México. Brasil ha establecido la obligatoriedad de la evaluación y acreditación y dentro de un modelo único y estatista para un país con más de 20000 programas y más de 1000 universidades, y sobre esos procesos de evaluación además es que se determina el posible cierre o diversos niveles de sanciones a las instituciones o programas que no cumplan esos múltiples, cambiantes y amplios criterios. La cantidad de "porterias" que aprueba el MEC en esta materia muestra más de una por día en una clara expresión del nuevo regulacionismo que caracteriza crecientemente a la región en materia de educación superior.
La region esta pasando de la primera fase de control de la calidad que referíamos a traves de agencias de evaluación a una segunda fase caracterizada por sistemas más complejos y amplios de aseguramiento de la calidad de la educación superior. Cubren más áreas, contienen mayor exigencia de obligatoriedad, están mas cerca de las políticas públicas, estan más asociados a sistemas de castigo y son parte de una política pendular fuertemente crítica del sector privado. Mismo de su existencia en varios países como Bolivia y Venezuela. Es parte de un proceso de desarrollo de nuevos mecanismos y modalidades de aseguramiento de la calidad y al tiempo de nuevos enfoques sobre la prestación del servicio de educación superior y el rol de la universidad pública.
Segun nuestro enfoque es parte de un amplio proceso evolutivo de los sistemas de aseguramiento de la calidad en la región que ha ido pasando y continúa evolucionando por las siguientes fases: el aseguramiento al interior de las universidades, el aseguramiento al exterior de las universidades pero al interior del sistema educativo a traves de procesos desde las agencias de evaluación y acreditación voluntarias y reducidas, el aseguramiento a través de procesos externos a las universidades con una amplia y diversa cantidad de instrumetos, el aseguramiento al exterior del sistema educativo a traves de los procesos de licenciamiento y recertificación de competencias profesionales con creciente peso de los gobiernos y los colegios profesionales y finalmente el aseguramiento al exterior de los países a través de la acreditación internacional.

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sábado 12 de septiembre de 2009

Apuntes sobre la economía de la educación virtual

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La economía de la educación virtual en la agenda


Esta semana participé en el 1º Congreso VirtualEduca México 2009 "Los retos de la educación superior: sistemas, procesos y mecanismos de calidad". Fue una muy interesante invitación que agradezco ya que además de debatir me permitió conocer la bella ciudad, y lluviosa ese día, San Cristóbal de las Casas. Realizado en la ciudad de Tuxtla Gutierrez en Chiapas, México, el evento organizado por la Universidad Autónoma de Chiapas (UACH),la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Espacio Común de la Educación Superior a Distancia (ECOESAD) y VirtualEduca, convoco a un nutrido grupo de académicos a una reflexión y a enfoques muy diversos. Por primera vez hubo una diversidad de temas de análisis, tal como es la diversidad de perspectivas y de temas que inciden en la educación virtual tal como anoto Francisco Cervantes el coordinador de la CUAED de la UNAM.
Las mesas sobre inteligencia artificial, sobre telecomunicaciones, se interrelacionaron con las de calidad y evaluación. La incorporación de nuevos ejes de reflexión se dio con la inclusión de una mesa de discusión y análisis sobre la economía de la educación virtual o a distancia en la cual hice una presentación que se incluye en el blog. Cuesta entender que casi nunca se halla incluido estos temas de discusión en los eventos. Más cuenta entender que ante la consulta en google de "economía de la educación a distancia" y "economía de la educación virtual" sean tan escuálidos los resultados en español. Da vergüenza de como la academia ha dejado un tema de tanta importancia afuera. Peor aún, la mayoría de las maestrías y doctorados en educación carecen de asignaturas de economía en algo que me he cansado de recomendar y que sólo logre convencer a los Coordinadores de los Doctorados de Educación en la Universidad Militar en Bolivia y de la Universidad de la Empresa en Uruguay, y donde yo mismo he asumido esos cursos.
En México, además, no sólo se pone en la mesa de la reflexión, sino que en ella un grupo de la Universidad Virtual de Guadalajara presento los avances de investigaciones existentes sobre costos y salarios de los egresados de la EaD en relación a las pedagogías presenciales. Es una realidad demasiado grande y compleja para que el mundo académico la siga excluyendo.

domingo 30 de agosto de 2009

Articulo: "La construcción de un nuevo paradigma educativo (I) - Diario El Nacional, Caracas, 25 de agosto del 2009

La construcción de un nuevo paradigma educativo (I)
Claudio Rama

La revolución científica está implicando la crisis del tradicional paradigma educativo y de sus prácticas derivadas y asociadas a determinadas formas de ver y actuar sobre la realidad, a partir de una amplia y diferenciada reflexión intelectual sobre la creciente ineficiencia del paradigma educativo anterior, sobre su conjunto de incongruencias, sus falacias y sus ineficiencias para gestionar saberes y formar personas. Este proceso ha construido las bases conceptuales y teóricas de un nuevo paradigma, que al tiempo comienza a construir su propio basamento instrumental y práctico, así como sus formas de gestión y sus ejes de legitimación académica. Asociado a ello, la agenda educativa se caracteriza entonces por las derivaciones del agotamiento de la capacidad explicativa y resolutiva del viejo paradigma educativo y la discusión sobre la aparición de un paradigma emergente, que en su génesis y en su desarrollo pierde su antigua coherencia, va construyendo sus formas de expresión práctica en la dinámica educativa.
Es esta una fase en definición y construcción de paradigmas emergentes que hoy se visualizan fragmentados y borrosos, y donde parecen coincidir muchas ideologías y enfoques políticos. Su comprensión requiere inclusive tratar de develarlos a través de un enfoque prospectivo y de sus tendencias más relevantes, con el objeto de intentar formular hipótesis sobre sus características generales y la unicidad y coherencia de sus diversos componentes. Las macrotendencias educativas expresan tanto la crisis y el agotamiento intelectual del viejo paradigma educativo, como a su vez las dinámicas concretas de cómo se está conformando una dinámica educativa derivada de las cambiantes condiciones sociales, tecnológicas y cognitivas. El análisis de las tendencias devela también el debate sobre nuevas formas de creación, de transferencia y de apropiación de los conocimientos y de las resistencias que ellas generan, en tanto las transformaciones siempre están asociadas a tensiones y resistencias a las fuerzas que ellas generan.
El debate sobre la ineficiencia del paradigma anterior, sobre sus incongruencias, sobre sus debilidades y sobre su incapacidad de cumplir su función tradicional en el nuevo contexto de la expansión de los conocimientos, o para aprovecharse de las nuevas tecnologías de comunicación y la globalización, son los componentes de la construcción teórica y práctica del nuevo paradigma educativo. En lo educativo, el modelo conductual aplicado al aula con toda su complejidad se constituye como el eje del paradigma dominante, y también de un episteme social que ha ideologizado esas formas pedagógicas. Al tiempo, el paradigma cognitivo y el constructivismo, el enfoque interdisciplinario y la confrontación de las diversidades globales de saberes, se consolidan crecientemente como las bases conceptuales del paradigma emergente a nivel teórico.
El proceso de cambio es parte además de una educación masiva, crecientemente diferenciada, inserta en un mundo global y derivada de la expansión del conocimiento, que ha mostrado más claramente las inconsistencias del paradigma educativo anterior de tipo tiza, lengua y pizarrón (TLP), catedrático, inflexible, tubular, de grado, disciplinario, terminal, nacional y teórico. La investigación aplicada verifica cómo el paradigma práctico anterior no logra resolver y construir dinámicas educativas eficientes que permitan abordajes complejos. Pero aún así a nivel de la práctica, el paradigma tradicional continúa dominante en las aulas.
No es nuevo este escenario: la historia conoció el famoso antecedente del “letargo universitario” desde el siglo XV hasta la creación de la universidad napoleónica y el modelo de Humbolt, y más cerca, la Reforma de Córdoba que cambió el paradigma de organización institucional de las Universidades Latinoamericanas, pero el paradigma educativo catedrático y teórico se mantuvo sin transformaciones más allá del discurso reformista. La historia sin embargo muestra qué política apareció cuando las instituciones no se ajustaron a los tiempos. Las universidades tienen un desafío.

Conferencia: El nuevo paradigma de la formación profesional y los desafios de la educación virtual en la BUAP, en Puebla .



Esta semana participé en la X Reunión Nacional de Educación a Distancia (XRENAED), invitado por el Dr. Rafael Lopez Casteñares, Secretario General de la Asociación Nacíonal de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) y por Faviola Lopez la directora de Innovación Educativa de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). Fue un muy interesante momento para mi, para debatir y reflexionar sobre el nuevo contexto de la educación a distancia en la región ante la creciente irrupción del enfoque por competencias en la construcción del curriculo, conocer los adelantos del crecimiento de la BUAP (la Universidad ha construido un centro de espectáculos que primerísimo nivel a escala mundial), ver el estado del desarrollo de la educación a distancia en México (para el 2005, 166.266 alumnos casi un 7% de la matrícula) en su proceso de conformrse como Sistema, de continuar conociendo algunas experiencias significativas de políticas de articulación y de estandares de calidad, asi como de reencontrar con viejos amigos así la oportunidad de hacer nuevos amigos. En las fotos con varios amigos entre los cuales Francisco Cervantes, Faviola Lopez, Maria Yee, Abril Azar, Lorenzo Garcia Arietio.

A continuación se anexa la sintesis de la ponencia presentada.

El nuevo paradigma de la formación profesional y los desafíos de la educación virtual.

Claudio Rama

1. La economía digital. 2. Los paradigmas como enfoque del análisis del cambio. 3. Ejes instrumentales del nuevo paradigma educativo. 4. Las demandas de competencias informáticas. 5. La educación virtual: ¿expresión del nuevo modelo tecno-económico o expresión del nuevo paradigma educativo?


Resumen

El actual escenario de la revolución de los saberes, las tecnologías de información y comunicación, el cambio en los mercados laborales y el carácter global de los sistemas, están transformando la sociedad. El impacto es en todas direcciones, y también se focaliza en la creación de un nuevo paradigma cognitivo en términos teóricos, que supera a las viejas modalidades prácticas sobre los cuales se desarrollaban los aprendizajes y que se va a expresar en la creación de una nueva educación, la educación de la sociedad del conocimiento, dada por un incremento y una diversificación de las demandas, la irrupción de nuevos modos de creación y de transferencia de saberes, y el cambio en saberes, currículos y pedagogías.
Actualmente estamos en un proceso de reflexión intelectual y de investigación, para desarrollar los componentes instrumentales del proceso de enseñanza-aprendizaje que se ajusten al nuevo paradigma teórico que ha promovido el constructivismo y diversas otras orientaciones. En este escenario se han planteado dos ejes de reflexión en la construcción práctica e instrumental del paradigma emergente. Bajo un primer enfoque ha sido focalizado en la educación virtual el eje del nuevo paradigma educativo en los aspectos instrumentales. Bajo un segundo enfoque el paradigma instrumental se está conformando en el marco de un conjunto de transformaciones conceptuales y prácticas al interior de la educación presencial y que incluyen componentes de un enfoque virtual.
En este proceso se comienza a construir un nuevo paradigma derivado de las competencias, la diferenciación de las modalidades de enseñanza y su articulación a través de estructuras flexibles en base a sistemas nacionales, regionales o internacionales de créditos comparables, la especialización educativa a partir del nivel de postgrado, una educación permanente articulada a través de la recertificación de competencias, y la educación práctica a través de las pasantías y prácticas y el aprendizaje por problemas y la propia incorporación de las tecnologías, crecientemente a través de la educación virtual.
La aparición de éste nuevo paradigma de la formación profesional, plantea un conjunto de desafíos para que la educación virtual se pueda conformar como una opción paradigmática unimodal. La virtualizacion, sin conformar el currículo bajo un enfoque por competencia en el marco de pertinencias globales, estructurar estándares mínimos que además se expresen en sistemas de créditos académicos compatibles y transferibles que faciliten apropiarse de las diversas competencias necesarias que se construyen en las pasantías y prácticas, o los niveles de control de los aprendizajes, el nivel requerido de interacción educativo, o la reflexibilidad necesaria de los aprendizajes, deberá incluir esos componentes educativos de tipo presenciales y no podrá conformarse como un paradigma instrumental educativo unimodal.
La hipótesis de este trabajo, es que, en base a un enfoque curricular por competencias, se verifica que las actuales tecnologías y pedagogías virtuales no permiten adquirir plenamente esas competencias con alta eficiencia a través de los ambientes virtuales, por lo que orientado a construir procesos educativos de calidad, es necesario utilizar e integrar las diversas modalidades de aula, prácticas y virtuales a efectos de construir óptimos de eficiencia que permitan adquirir las diversas competencias genéricas, y profundizar la innovación tecnológica y el aumento de la virtualidad. La educación virtual sólo se podrá conformar como un paradigma superior si avanza a superar materiales planos y profundiza, a través de la programación, en la interacción, la complejidad de ambientes virtuales cada vez más vivenciales, sistemas más libres pero articulados y supervisados. Mientras tanto el óptimo será el paradigma de un modelo mixto. La historia dirá si como expresión momentánea en una transición o como expresión definitivo de equilibrios de la diversidad de modalidades y de la diversidad de competencias

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sábado 22 de agosto de 2009

Curso en CACECA en México sobre la Certificación y recertificación de competencias profesionales



Esta semana dictÉ un curso en CACECA, la agencia de acreditación de México de los programas de administración y contaduría que dirige con mucha vitalidad el Maestro Eduardo Avalos, con el cual estoy en la foto al concluir el curso, que es la agencia que más ha acreditado programas en ese país y que además tiene más presencia en procesos de acreditación en la región, en el marco de un proceso de acreditación internacional que se constituye en una de las claves de los procesos de aseguramiento e incentivo de la calidad.
El curso es parte de una investigación que estoy realizando en el marco del Postdoctorado de la Universidad Simón Rodriguez de Venezuela, y se focaliza en analizar la formación de un nuevo modelo de formación docente que se está construyendo en la región y cuyas caracteristicas más resaltantes son el currículo por competencias, la flexibilización de los recorridos académicos, el establecimiento de sistemas de créditos académicos, la obligatoriedad de realización de pasantías estudiantiles y prácticas preprofesionales, la existencia de estándares mínimos de calidad y sistemas de mejoramiento de la calidad de programas e instituciones, el licenciamiento administrativo y académico, la expansión de los postgrados, la incorporación de la educación virtual y la recertificación de competencias. Es un proceso en curso complejo, contradictorio, diverso y donde además no están excentas las resistencias y las especificidades nacionales.
El eje de los contenidos del curso que dictaré en CACECA y que vengo desarrollado este año y que ha tenido expresiones en Perú, Bolivia y México, pretendo seguirlo dictando en varios países ya que al tiempo se constituye en un espacio de reflexión, de profundización y también de negación como toda investigación.
1. Nuevas características del conocimiento, del empleo y del trabajo de los profesionales
2. La economía de la educación y los nuevos ejes económicos con la educación permanente
3. Las nuevas características de la educación (educación continua, el red, especializado e internacional)
4. Las competencias profesionales
5. Enfoque curicular por competencias, flexibilidad curricular, sistema de créditos y articulación sistémica
6. Las pasantías y las prácticas profesionales como formación de competencias genéricas
7. La educación virtual como formación de competencias genéricas y de actualización de competencias
8. La conformación de sistemas de aseguramiento de la calidad y los estándares mínimos de calidad.
9. El licenciamiento o certificación como eje de separación entre el sistema educativo y el sistema laboral. La diferenciación de los mecanismos de licenciamiento. Los cambios en las formas de ingreso a los mercados laborales.
10. El nuevo rol de los Colegios y Asociaciones profesionales en la regulación del ejercicio profesional.
11. La recertificación de competencias profesionales y la educación permanente
12. Las regulaciones del ejercicio profesional en América Latina
13. Los Tratados de Libre Comercio y de integración en América Latina y la movilidad profesional
14. Conclusiones

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miércoles 19 de agosto de 2009

La educación superior en Bolivia



Invitado por la Fundación IDEA que dirige Rafael Badani y gracias a la sugerencia de Ramón Daza y Alvaro Padilla, esta semana dicté un curso en Cochabamba sobre la Formación y Certificacion de Competencias académicas y profesionales, en tanto son parte de un nuevo paradigma de la formación y del desempeño profesional. En el curso se reflexionó durante tres dias sobre las competencias y el currículo por competencias, la flexibilización educativa, los sistemas nacionales de créditos académicos, las pasantías estudiantiles y prácticas pre-profesionales, los estándares mínimos de calidad, las distintas modalidades educativos y la especialización de los postgrados, la incorporación de las TIC y el licenciamiento y la recertificación de competencias con fuertes componentes de educación continua. Son parte de un proceso en curso, confuso, borroso y desigual, de expresiones educativas del nuevo paradigma sobre la educación en la sociedad del conocimiento. Interesante oportunidad que los amigos me ofrecieron no solo para intercambiar ideas, sino para reactualizar mi visión sobre la educación superior en Bolivia y sus debilidades y fortalezas.
La carencia de sistemas de créditos que permitan la movilidad y la evaluación de los aprendizajes, la falta de estándares mínimos de calidad homogeneos, la dualidad de políticas de regulación y de funcionamiento entre el sector público y el privado, la alta diferenciación de niveles al interior del sector privado, un exceso de algunos enfoques mercantiles en un contexto donde el marco normativo permite que las universidades funciones como sociedades anónimas, la carencia de sistemas de promoción de la calidad, un nivel de representación estudiantil en el sector autónomo del 50% en el co-gobierno que ha flexibilizado en exceso la necesaria rigurosidad de los sistemas de aprendizaje y ha puesto de hecho a los estudiantes a imponer sus concepciones sobre la calidad, la ausencia de prácticas y pasantías obligatorias, una orientación restrictiva a la educación a distancia y la ausencia de políticas de incentivo a los postgrados que se deben todos autofinanciar y que los vuelve en exceso mercantiles, son algunas de las grandes debilidades de un sector universitario que crece en forma importante y donde el gobierno solo parece observar dos elementos: el acceso de la población indígena y la autonomía de las Universidades como ámbitos que pueden afectar su concepción centralista.

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domingo 16 de agosto de 2009

En la Universidad Militar de las Fuerzas Armadas de Bolivia



Esta semana he dictando un curso sobre historia y prospectiva de la educación superior a escala global y en América Latina, en el Doctorado de Educación que se lleva adelante en la División de Programas de Postgrado en la Escuela de Comando y Estado Mayor de la Universidad Militar de las Fuerzas Armadas en Bolivia y una conferencia sobre las competencias profesionales al Curso del Estado Mayor alli localizado. Instalada en Cochabamba, ha sido para mi un jalón de un muy viejo interés de conocer y trabajar en el ámbito de las instituciones superiores militares. La primera vez que visualice el tema es a la ocasión de una conferencia que dicté en un Curso de Estrategia y Defensa Nacional de un postgrado militar en Uruguay hace ya muchos años. Estando al frente del IESALC-UNESCO había iniciado una negociación con el Ministerio de Defensa que para entonces encabezaba José Vicente Rangel en Venezuela para acompañar un proceso de reflexión sobre la formación superior en las Fueras Armadas, diagnosticar esa compleja realidad en transición, crear una red de instituciones militares y contribuir a su mejoramiento técnico, curricular y educativo. Ha sido otra de las tareas inconclusas e incontinuas. El año pasado tuve otro momento de avance en un interesante intercambio en Perú con la Escuela de Aviación que estaba buscando transformar su currículo y promover un enfoque por competencias. Ahora he tenido una nueva oportunidad de conocer y analizar el tema, a través de la oportunidad de trabajar varios días en Cochabamba en el Doctorado que coordina el Dr. y Coronel Fernando Rosas y al cual me acercaron los amigos Ramón Daza y Alvaro Padilla.
Hay una nueva realidad en la región donde seguramente hay más de un centenar de instituciones educativas superiores de las diversas Fuerzas Armadas. Es una situación también más compleja y que no se refiere al enfoque tradicional de los programas y de los aspectos de seguridad nacional. No sólo en muchos países cada cuerpo ha creado sus propias instituciones, sino además que han comenzado una importante política de apertura a la participación de contingentes civiles y se han focalizado en promover altos estándares de calidad. En Bolivia, además, la Universidad Militar ha decidido además promover un enfoque por competencias en sus diversos niveles de formación que las ha puesto en una compleja reingeniería académica. La reflexión de las competencias militares es sin lugar a duda un ejercicio teórico y conceptual muy interesante y se ha colocado allí como un punto de interesante reflexión novedosa. En este caso además es de enorme significancia llevar adelante el único programa de Doctorado en Educación hoy en el país, dimensiona la importancia de concebir un nuevo rol de estas instituciones en el ámbito educativo, y la apertura a un buen contigente interesante y preocupado académicamente de formarse de nuevos jóvenes bolivianos.
La foto de la biblioteca es una pequeña radiografía del cambio: a un lado las viejas bibliotecas, al otro lado las nuevas formas digitales de acceder al conocimiento.

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martes 4 de agosto de 2009

Las tendencias del currículo, la tecnología y la gestión en el nuevo paradigma de la educación


A continuación una parte del texto de la ponencia presentada en el Congreso Iberoamericano de Educación y Tecnologia. México DF, 3 y 4 de agosto del 2009

2. Los paradigmas como enfoque del análisis del cambio

El enfoque por la cual Kuhn desarrolla el concepto de paradigma puede ser aplicada a cualquier disciplina universitaria (Tiffin, 2007). En este sentido la Revolución científica está implicando una profunda crisis del viejo paradigma educativo y las prácticas derivadas y asociadas a dicha formas de ver y actuar sobre la realidad, a partir de la actual amplia reflexión intelectual sobre las características que deberían tener las formas de creación, de transferencia, de apropiación y de uso de los conocimientos en el nuevo contexto societario. El debate critico sobre la creciente ineficiencia del paradigma anterior, sobre su conjunto de incongruencias, sus falacias y sus ineficiencias, comienza a construir las bases conceptuales y teóricas de un nuevo paradigma, que al tiempo comienza a construir su propio basamento instrumental y práctico , así como sus formas de gestión y sus ejes de legitimación académica. El nuevo tiempo se caracteriza entonces por el agotamiento de la capacidad explicativa y resolutiva del viejo paradigma y la aparición de un paradigma emergente, que en su génesis y su desarrollo, al tiempo va erosionando las bases de sustentación del paradigma anterior, que vez pierde su antigua coherencia.
El paradigma en construcción, hoy fragmentado y difuso, sólo es posible comenzar a tratar de develarlo a través de un enfoque prospectivo y de sus tendencias más relevantes, con el objeto de intentar formular hipótesis sobre sus características generales, su unicidad y su propia coherencia. Las macrotendencias educativas son en este sentido tanto la expresión de la crisis y del agotamiento intelectual del viejo paradigma educativo, como a su vez la expresión de nuevas dinámicas concretas de cómo se va conformando la dinámica educativa derivada de las cambiantes condiciones. El análisis de las tendencias devela también el debate sobre nuevas formas de creación, de transferencia y de apropiación de los conocimientos y de las resistencias que ellas generan, en tanto las transformaciones siempre están asociadas a tensiones y resistencias a las fuerzas que ellas generan.
El debate sobre la creciente ineficiencia del paradigma anterior, sobre sus incongruencias, sobre sus debilidades y sobre su incapacidad de cumplir su función tradicional en el nuevo contexto de la expansión de los conocimientos o para mantener los niveles de eficiencia sin cambios que les permitan aprovecharse de las nuevas tecnologías de comunicación, son los componentes de la construcción teórica y práctica del nuevo paradigma educativo.
En lo educativo, el modelo conductual aplicado al aula con toda su complejidad se constituye como el eje del episteme dominante, en tanto el paradigma cognitivo y el constructivismo se consolidan crecientemente como las bases conceptuales del paradigma emergente a nivel teórico. Este paradigma emergente se está construyendo desde muy diversas áreas de reflexión y análisis, y lentamente van cambiando las concepciones dominantes tradicionales sobre la formación docente. Es parte a su vez de una dinámica educativa de formación de carácter masiva, crecientemente diferenciada en un mundo global y con una enorme expansión de los saberes que ha ido mostrando las inconsistencias del paradigma anterior educativo de tipo TLP, catedrático, inflexible, tubular, de grado, disciplinario, terminal y teórico. Los avances de investigación están verificando, no sólo cómo el paradigma anterior no logra resolver y construir dinámicas educativas eficientes, sino cómo se están además gestando cambios en los sistemas de regulación de la educación en el marco de una dinámica de diferenciación de los actores y campos de regulación, y de complejización de la dinámica de funcionamiento de los ámbitos de formación, que se tornan cada vez más regulados a través de multiplicidad de enfoques y actores.
Sin embargo, aunque a nivel teórico, el viejo paradigma está en una crisis definitiva, a nivel de la práctica, el paradigma tradicional continúa dominante en las aulas. No es nuevo este escenario. La Reforma de Córdoba cambio en paradigma de organización institucional de las Universidades Latinoamericanas, pero el paradigma educativo se mantuve sin transformaciones. En la dinámica de la enseñanza, el paradigma tradicional es todavía dominante, en una situación paradójica que ha reforzado un debate global y colectivo en el mundo académico sobre las características pedagógicas y didácticas específicas del paradigma emergente, la necesidad de introducir cambios radicales en la dinámica educativa y en las resistencias intelectuales, políticas y sociales para consolidar el paradigma emergente. En las agendas educativas hay una amplia reflexión y asociado a ello múltiples experimentos y estudios específicos sobre la creación de las nuevas formas de organizar la dinámica educativa para ajustarse al paradigma teórico emergente, a la expansión de los saberes, y a las posibilidades que brindan las nuevas pedagogías y tecnologías para lograr los objetivos educativos.
Las tendencias, las discusiones académicas, y muchas de las innovaciones de las instituciones académicas, muestran que los ejes prácticos del paradigma educativo naciente, se focalizan en el pasaje de la enseñanza al aprendizaje, en un enfoque curricular por competencias con una amplia diversidad de diferenciaciones y clasificaciones de las llamadas competencias especificas y genéricas; en el desarrollo de una pluralidad de dimensiones educativas de niveles, formas y modalidades para apropiarse del conocimiento; y en un incremento del uso de tecnologías de comunicación e información. El pasaje del enfoque disciplinario al interdisciplinario, de la educación nacional a una educación internacional, de una educación presencial a una virtual, desde sistemas educativos de elite a sistemas masivos o desde sistemas homogéneos a sistemas cada vez más diferenciados, todos los cuales integradamente y en un proceso de interacciones dinámicas, se constituyen en los componentes que perfilan las tendencias del cambio paradigmático en el ámbito educativo.

3. Algunos ejes instrumentales del nuevo paradigma educativo

El nuevo paradigma emergente tiene una enorme diversidad de aristas. Nos focalizaremos en aquellas que refieren a currículo, en el cual la tradicional demanda de una educación pertinente se tiende a expresar en un aprendizaje pertinente, que se organiza a través de un enfoque curricular por competencias. El aprendizaje efectivo por su parte abandona el aula y la teoría como únicos mecanismos de abordaje, para incorporar estructuralmente las prácticas y las pasantias en los ambientes laborales. De una enseñanza tubular, autoreferida y monopólica para los estudiantes, se va pasando a una dinámica caracterizada a la diferenciación de instituciones, modalidades y niveles que promueven múltiples mecanismos de articulación que permitan la movilidad de recorridos como mecanismo para apropiarse de los diferentes aprendizajes. En esta lógica, también se va pasando hacia un aprendizaje global que incorpora crecientes componentes de educación internacional en tanto frontera del saber como suma de diversidades, diferenciaciones y especializaciones disciplinarias. Finalmente en ese proceso, es de destacar la incorporación de aprendizajes virtuales a partir del uso de las tecnologías de información y comunicación, como parte de auto-aprendizajes flexibles e individuales.

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lunes 3 de agosto de 2009

Curso:La formación y certificación de competencias

Programa y contenidos del curso que dictaré en la Fundacion IDEA en Cochabamba, Bolivia del 17 al 19 de agosto

domingo 2 de agosto de 2009

Desde fuera del ombligo: Del saber al saber hacer: las pasantias estudiantiles y las practicas pre-profesionales

Publicado en el Diario El Clarin (Argentina), 30 julio, 2009

La extensión universitaria es una característica de las universidades que propende a incorporar la vocación social de acercar la universidad a la sociedad y que nació en América Latina recién en el marco de la reforma de Córdoba. Era una forma de transmitir saberes a las mayorías que no accedían a ingresar a las aulas. A pesar de su intencionalidad social, la extensión fue siempre marginal a la vida universitaria, apenas cultural e informativa, también para elites y siempre paternalista. No fue académica, curricular, ni planificada: sino actividades político culturales desarticuladas que finalmente derivaron en servicios complementarios para los propios estudiantes, cuando la Universidad se volvió a encerrar entre cuatro paredes. Tal modelo de extensión universitaria ha entrado en crisis desde los ochenta. Su uso como instrumento partidario, la masificación estudiantil o la expansión de las industrias culturales dejaron de darle significancia. En algunos casos se transformó en un decorado cultural asociado al marketing y al posicionamiento institucional de las Universidades.
Por suerte, en los últimos años ha irrumpido un nuevo paradigma de extensión y de relación entre las Universidades y su entorno, articulado a través de las pasantías y las prácticas pre-profesionales, y que incluye muchos componentes como parte de un nuevo contrato social entre Universidades y sociedades que promueve una articulación social, académica, curricular y solidaria, en lo que se comienza a llamar responsabilidad social universitaria o proyección social. Es también un tema de desarrollar formas de aprendizaje basadas en la educación práctica en un mundo de enorme renovación de los saberes. Es también una forma de la equidad y la solidaridad universitaria, y sin duda es un mecanismo eficaz para facilitar la empleabilidad de los miles de nuevos profesionales. En la región se ha ido avanzando lentamente hacia un modelo de extensión con un papel protagónico de los estudiantes a través de las pasantías, las prácticas pre-profesionales y el voluntariado universitario, como instrumentos académicos, creditizados, insertos en convenios y evaluados por los beneficiados. Es un nuevo escenario expandido desde fines de los 90 que, con matices y especificidades, ya es obligatorio en Venezuela, Argentina, Honduras, Guatemala, México, Ecuador y El Salvador y casi lo es en Brasil y Colombia. En otros países como Perú y Chile muchas universidades lo comienzan a incluir en su currículo. Es una realidad que necesita ser expandida fuertemente para modernizar nuestros esclerosados sistemas y que en alianzas y convenios con instituciones y empresas, se favorece el aprendizaje práctico, la retroalimentación curricular, la efectiva formación de capital humano y una mejor empleabilidad profesional. Inclusive la construcción de capital social cuando se asocia a formar competencias a sectores excluidos en dinámicas grupales e interdisciplinarias. Es un proceso complejo, contractualizado y cada vez más regulado en un borde entre el trabajo y la educación, que marca nuevas formas de relación entre ambos mundos y nuevas formas de ingreso al mercado laboral para los profesionales. Es también la expresión de un nuevo paradigma de la educación que abandona la educación catedrática, memorística y teoricista encerrada en las aulas, y promueve un efectivo aprendizaje a través del estudio de problemas, la práctica preprofesional y la adquisición de competencias hoy imprescindibles para el trabajo de los profesionales, como movilizar conocimientos y técnicas, resolver problemas productivos no previstos; o trabajar en equipos. Las pasantías sin embargo no se reducen al grado. También para la realización de las tesis o para el ejercicio en cada vez más profesiones, se exige la realización de largas prácticas y pasantías.
Hay un enorme cambio en los mercados laborales y nuevas complejidades de los procesos sociales y productivos, que reclaman nuevas habilidades y destrezas que no se logran apropiar bajo los tradicionales mecanismos educativos. Es parte de la agenda de las reformas universitarias. En Europa se asocia a la “cartera de competencias” y al “suplementario del título”, ejes del aumento de la calidad, la empleabilidad y la movilidad profesional. Es un nuevo mundo donde los profesionales no son operadores de una cadena de montaje de actividades estandarizadas, simples y repetitivas, ni menos aún teóricos de los procesos, sino que actúan en ámbitos productivos complejos, flexibles, multivariables, que implican complejas y diversas interacciones sociales en entornos multiculturales y que a su vez imponen un conjunto entrelazado y diferenciado de competencias no sólo asociadas a los conocimientos disciplinarios sino a una amplia variedad de otros saberes. Sin la práctica como instrumento para construir esas competencias genéricas, la educación se reduce a la enseñanza repetitiva, teórica, despegada de la realidad que caracteriza muchos de los sistemas universitarios, a tesis copias de párrafos de libros y al creciente desempleo de profesionales. De nada sirve el “saber” sin el “saber hacer” ni éste sin el “saber comunicar”, “el saber saber” ni mucho menos sin el “saber ser” que intenta incluir la formación ética tan necesaria en los nuevos escenarios mercantiles. Son los pasos de la nueva y necesaria reforma universitaria latinoamericana en el siglo XXI. Cuando la pasantía y las prácticas preprofesionales sea requisitos de graduación para los 19 millones de estudiantes universitarios de la región con lo cual sepan “saber hacer” también veremos como varios millones que acceden a estudios en condiciones de gratuidad, le devolverán a la sociedad sus competencias, habrán viabilizado ser eficaces profesionales en las empresas y también incorporado una nueva ética universitaria de solidaridad.


viernes 31 de julio de 2009

Los Postgrados en América Latina

Conferencia realizada en el Taller sobre los Postgrados en la Universidad Autónoma de Yucatán (Mérida, México), 22 de julio del 2009

Los Postgrados en la sociedad del conocimiento

Presentación realizada en el Taller sobre los Postgrados en la Universidad Autónoma de Yucatán (Mérida, México), 22 de julio, 2009

jueves 30 de julio de 2009

Congreso Iberoamericano de Educacion y Tecnologia

México, 3-5 de julio 2009

sábado 25 de julio de 2009

Una activa universidad regional: la Universidad Autónoma de Yucatán



He estado una semana trabajando en la Universidad Autónoma de Yucatán (UAY), en México, dictando conferencias y trabajando con los representantes estudiantiles en el Consejo Universitario, los representantes docentes, los directores de postgrados de las Facultades y los Coordinadores de ellos, y las autoridades de la Universidad en el marco de un Diplomado en Gestión Estratégica de Instituciones Educativas. Creada en 1922, pero continuación de diversos momentos institucionales que se apoyan en la propia Real y Pontificia Universidad de San Francisco Javier creada en 1624, la UAY es una expresión firma de una universidad regional, anclada en su región, y al tiempo abierta a procesos de renovación.


Ha sido una buena y gratificante experiencia para poder ver la creciente dinámica del sistema universitario mexicano, cada vez más complejo y diferenciado, cada vez más regulado e incentivado. Los diversos programas como CUPIA (Evaluación para la asignación de recursos basada en una formula de desempeño), el PROMEP, CONACYT para los postgrados, el PIFI (Programa Integral de Fortalecimiento Institucional), el CENEVAL que realiza los exámenes de nivel I,II y III para el ingreso a los diversos niveles y el propio examen EGEL asociado al ingreso a las profesiones), las CIES y los organismo acreditadores del COPAES, y otros, van mostrando la pluralidad de motores de incentivo, renovación, control y evaluación, que sin lugar a duda han construido uno de los sistemas más signIficativos de la educación superior en la región. Si agregamos la larga tradición de las pasantías profesionales y las más recientes del REBOE (registro obligatorio de complimiento de los estándares mínimos de oferta de programas para las instituciones privadas), o inclusive los más recientes como el acuerdo en el marco de ANUIES de un sistema nacional de créditos académicos, o los procesos de recertificación obligatoria que llevan adelante varios Colegios, en parte incentivados por el TLC, conforman una dinámica muy compleja y que va promoviendo altos niveles en la calidad de la educación superior. En este contexto se inserta activamente la Universidad Autónoma de Yucatán. Es también un contexto creciente mercantil, competitivo, de crecientes demandas sociales de acceso, de expansión de saberes, de nuevas tecnologías y concepciones curriculares,, etc, que sin duda complejizan la gestión universitaria.
Es un proceso en curso. Una acción inacabable de construcción de la calidad, la eficiencia, la pertinencia y de realizar los misiones y las visiones. Sin embargo, esta coherente dinámica de la Universidad permite reflexionar sobre los requisitos para una universidad regional de calidad. Entre esos elementos necesarios focalizamos los siguientes ejes: La gobernabilidad; la existencia de un equipo unido, incentivado y orientado al mejoramiento institucional en la gestión a los diversos ámbitos institucionales; la existencia de planes estratégicos a partir de diagnósticos profundos y participativos; la continuidad de los planes y trabajo más allá de las administraciones y autoridades; la no partidización e ideologización de la dinámica universitaria y de la acción de la dirección, tanto dentro como fuera de la institución; una visión global y abierta a insertarse en las tendencias en el mundo y una activa inserción en su entorno y en su ámbito regional, parecen constituirse como los componentes más importantes para universidades dinámicas regionales que permitan construir universidades del siglo XXI.

sábado 18 de julio de 2009

El Nuevo Paradigma de la formación profesional

Presentación realizada en el II Encuentro Uruguaya de Educación Comparada, en la Facultad de Ciencias de la Educación, Universidad de la Empresa, en MOntevideo, Uruguay, 10 julio, 2009

viernes 17 de julio de 2009

II Encuentro Uruguayo de Educación Comparada


El 9 y 10 de julio del 2009, se realizó en Montevideo, Uruguay el II Encuentro Uruguayo de Educación Superior Comparada, con el tema de "Educación Superior, aseguramiento de la calidad e internacionalización". El evento fue promovido y organizado por la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de la Empresa y es parte de un amplio trabajo llevado adelante tanto por Enrique Martinez Larrechea que es el Decano de la Facultad como Roberto Brezzo que es el Rector. El evento reunió a un amplio grupo de académicos de Argentina, Uruguay y Brasil (Marcela Mollis, Edwin Litwin, Martín Aiello, Mabel Dávila, Augusto Perez Lindo, Clausio Suasnábar, Nelson Colossi, Beatriz Checchia, Marta Luz Sisson, Raimundo Dinello, mi tío Germán Rama y yo mismo), y estuvo a su vez inserto en los cursos de Maestría y Doctorado que la UDE realiza orientados a los estudiantes brasileros muchos de los cuales presentaron ponencias en las diversas mesas.

La incorporación de la dimensión comparada en la educación se constituye en un eje central cada vez más significativo. Atrás queda la génesis que se remonta al publicación en 1817, por parte de un académico francés, Marc-Antoine Jullien, de un pequeño libro derivado de una visita a Rusia para conocer su educación. Hoy la reflexión comparada se constituye inclusive en un paradigma del aprendizaje. La educación comparada propende ha analizar cómo los sistemas educativos responden a demandas compartidas. Isaac Kandel define que el fin de la educación comparada es descubrir las diferencias de las fuerzas y las causas que producen los diferentes sistemas educativos, la comparación entre diferencias de distintos sistemas y por último el estudio de las diversas soluciones encontradas. Entender lo local, es ver el mundo, más allá de aquella máxima de los 90, de desafíos globales y respuestas nacionales.


La ocasión fue además propicia para la creación de la Sociedad Uruguaya de Educación Comparada (SUEC) que ha sido promovido por el Grupo pro Sociedad Uruguaya de Educación Comparada entre los cuales Enrique Martínez Larrechea, Presidente de la Comisión Directiva provisoria, y Virginia Costa, Secretaria de la Comisión Directiva provisoria, junto con María Cristina Alegre; Silvana Herou; Esther Gamio; Virginia Pacheco; Luis Sanguinetti y Amelia Vázquez. La construcción de este ámbito se está desarrollando en la región y ya varios países se han dotado de estructuras académicas para la reflexión global. Uruguay, por su tradición y sus necesidades de apertura al mundo lo requería y ha sido esto un avance importante para la comunidad académica, que debería salir de ese juego de trincheras para promover todos los proyectos que contribuyan a abrir en el país espacios de reflexión y discusión de ideas.

En la ocasión del evento se presentó el Centro de Estudios sobre Educación Superior y Sociedad del Conocimiento (CEESSC) promovido por la Facultad de Ciencias de la Educación, cuyo Decano Martinez Larrechea me nombró su Director, en un compromiso y un desafio que agradezco. En la ocasión realice una conferencia que anexo.

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lunes 29 de junio de 2009

El nuevo paradigma de la calidad de la educación superior



En el marco del 50 aniversario de la Reapertura de la Universidad Nacional de San Cristobal de Huamanga, se realizo un Congreso sobre la educación superior titulado "Universidad y Desarrollo", en la ciudad de Ayacucho en Perú, el 25 y el 26 de junio, en el cual me invitaron a dictar tres conferencias. En el marco de dicho evento y de los 332 de su Fundación, la universidad tuvo la amabilidad de hacernos un reconocimiento a Manuel Burga y a mi persona. En la foto junto al vicerector administrativo, Jorge Garcia Blasquez, el vicerector académico Ramiro Palomino y Manuel Burga, ex Rector de la UNMSM.
Se presenta a continuación las láminas de la conferencia sobre calidad

Universidad y diversidad

Conferencia realizada en el Congreso Internacional "Universidad y Desarrollo", realizada en la Universidad Nacional de San Cristobal de Huamanga, el 26 de junio, en el marco de los 50 años de reapertura de la Universidad de 332 de fundación

miércoles 24 de junio de 2009

El nuevo paradigma de la formación docente

Síntesis del curso de 16 horas dictado en la Universidad Nacional Federico Villarreal, en Lima, Perú, 22-23 de junio del 2009

lunes 22 de junio de 2009

Artículo: Universidad, necesaria pero no suficiente

Públicado en el Diario "El Clarin", Buenos Aires Argentina. Columna "Desde fuera del ombligo"




No hace muchas décadas, la universidad irrumpió como el instrumento para el ascenso social y las personas descubrieron que más educación genera más productividad y finalmente mayores salarios. Esta verdad probada y verificada en mil estudios estadísticos, ha sido el motor que ha producido el crecimiento vertiginoso desde los 225 mil estudiantes universitarios de 1950 a los actuales 19 millones en América Latina y el Caribe. No ha habido mecanismo más eficaz para aumentar los ingresos y mejorar las condiciones personales que la educación superior; ni el empleo público, la sindicalización, la microempresa o la emigración que en algunos momentos pudieron ser buenas estrategias para mejorar las condiciones.
Pero algo está cambiando en la correlación entre educación y empleo, a medida que se gradúan millones de profesionales y que las economías se complejizan tecnológicamente. En 1992, un estudio de CEPAL mostraba que en la región se necesitaban 12 años de estudio para salir del ciclo de la pobreza al verificarse que con el bachillerato apenas se conseguía un salario mínimo. Peor aún, los retornos económicos para los que habían estudiado menos de 12 años eran nulos, lo cual significaba que para muchos estudiar casi solo tenía sentido si se continua y se ingresa en la Universidad. Algunas proyecciones han advertido que estamos entrando a un nuevo escenario donde se requieren 16 años de estudio y un titulo superior, para acceder a trabajos que permitan salir del ciclo infernal de pobreza marcado por baja productividad, empleos precarios y salarios mínimos. No sólo aumentaron las competencias requeridas. Con la masificación universitaria se creó una paradoja difícil de resolver: ante menos oportunidades de trabajo, más jóvenes se esfuerzan a estudiar, pero al tiempo como más profesionales egresan de las aulas y compiten por pocos puestos de trabajo, sus salarios tienden a caer por esa sobreoferta profesional.
La masificación ha sido un logro enorme aún a pesar del deterioro de calidad: en el 2008 de cada 100 jóvenes entre 20 y 24, 35 están estudiando educación postsecundaria en la región, con un egreso de 2 millones de profesionales por año. Ya casi el 10% de la población trabajadora ostenta estudios superiores. La incidencia de los profesionales en el trabajo varia: desde el 18% en República Dominicana a un 7% en Brasil, pero en todos lados aumenta sistemáticamente, y con más profesionales se produce una mayor competencia que a su vez deteriora los salarios al no crearse puestos u oportunidades en la misma proporción. Por todas partes se constata que leve pero persistentemente está aumentando el desempleo de los egresados del nivel superior, su tiempo de ingreso a los mercados laborales, su incidencia en la emigración internacional o su trabajo en áreas distintas a las que estudiaron. Por ahora los trabajos profesionales son empleos menos precarios, con mayores salarios y menor desempleo, pero cada día los indicadores caen y se acercan peligrosamente a los que no hicieron los esfuerzos de estudio, tiempo y dinero. Inclusive algunas claman por fijar salarios mínimos profesionales por ley En todas partes se buscan soluciones a este dilema y se imponen profundas reformas. La gente comienza a asumir que la respuesta es más educación especializada: descubren que con los conocimientos del título universitario apenas se saben apretar los tornillos de las fábricas urbanas del siglo XX, pero no los complejos botones del siglo XXI que requieren maestrías y doctorados. En Cuba el 7,7% de los universitarios cursan postgrados; en Venezuela el 6,8%; en México el 6% y en Colombia el 5,7%. Ya en casi todas las universidades de la región, tanto equipos rectorales como docentes deben ostentar el grado mínimo de doctores. Otro camino ha reafirmado la necesidad de una mayor empleabilidad de la educación. Se visualiza que no se puede continuar con profesionales generalistas, sino que se requieren competencias específicas y genéricas especializadas, pero también muy delimitadas con activa participación de los empleadores. Por allí avanza Chile, y sin duda Europa, donde los títulos se acompañan de un documento suplementario que establece las competencias de los egresados ajustados a su vez a currículos por competencias. En otros países se impone el licenciamiento y la recertificación obligatoria de profesionales, bajo un nuevo paradigma donde los títulos no tienen ya duración indefinida y los profesionales necesitan actualizar sus competencias para que esas certificaciones mantengan su validez. Perú, México o Brasil, han visualizado claramente que el dilema no se resuelve sólo en la universidad sino en la educación permanente, y han comenzado a imponer que el ejercicio profesional requiere previamente aprobar exámenes o prácticas profesionales. En Brasil por ejemplo los abogados rinden un exigente examen en la Orden de Abogados para poder litigar. Sociedades pensando en la protección del consumidor se preguntan si sirve una institución acreditada, mientras los egresados no se actualizan y sus conocimientos se tornan obsoletos y por ende riesgosos para sus sociedades. En 10 países de la región los Tratados de Libre Comercio imponen la recertificación obligatoria para poder ofrecer servicios profesionales en los países signatarios, lo cual regula la movilidad profesional. ¿Cómo seguir pensando que un titulo tenga valor toda la vida ante la expansión y obsolescencia del conocimiento? En general la diversidad de carreras, modalidades e instituciones, ha pretendido tradicionalmente ser una de las respuestas, pero los estudiantes siguen eligiendo educación, medicina, derecho y contables en un 70% y fatalmente reafirmando la tendencia a la sobreoferta educativa frente a nuestros estrechos mercados laborales. Y aunque existen también experiencias para resolver este dilema como los cupos por carreras en función de las demandas esperadas de empleo futuro, la educación privada seguirá siendo válvula de escape en nuestras sociedades democráticas, y volviendo a plantear nuevamente la solución en una educación permanente.
[1] Doctor en Educación, Doctor en Derecho, Ex Director UNESCO-IESALC.

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sábado 20 de junio de 2009

Haiti: A la busqueda de la reforma en una universidad fragmentada



Esta semana tuve la oportunidad de conocer una parte del mundo universitario haitiano en el marco del "Coloquio Internacional sobre la Reformas Universitarias en el mundo" que organizó la Universidad del Estado de Haití y que tuvo la amabilidad de invitarme el Vicerector de Investigación el Prof. Fritz Deshommes. Más allá de ser una oportunidad para ver otros escenarios de la educación superior como Burkina Faso y Tunes y comprobar como las reformas están caminando aceleradamente en el mundo y tan lento en nuestra región, fue una oportunidad para visualizar un complejo sistema universitario como el de Haití. El espacio Universitario haitiano se redujo durante muchos años a la Universidad de Haití , transformada como Universidad Estatal de Haití por decreto del 16 de diciembre de 1960 del dictador Duvalier y que recién accedió a su autonomía posterior a la Constitución de Haití de 1983 con el comienzo de la democracia. Duvalier marco una fuerte huella con la transformación de la Universidad y su conformación a través del eje de la gestión puesto en las Facultades. Era un tema de poder fragmentar la universidad, más allá del nombramiento por el Presidente del país del Rector y los Decanos y directores de Escuela e Institutos. A la institucionalización democratica la Constitución dispuso que “la enseñanza superior es libre, y que es dispensada por la Universidad del Estado de Haití, que es autónoma, y por las Escuelas Superiores Públicas y las Escuelas Superiores Privadas autorizadas por el Estado (artículo 208). La Constitución vigente establece que la autorización de funcionamiento de las Universidades y Escuelas Superiores Privadas esta subordinada a la aprobación técnica del Consejo de la Universidad del Estado, a una participación mayoritaria haitiana a nivel del capital y del cuerpo docente, así como a la obligación de enseñar especialmente en la lengua especial del país. (Artículo 210). Sin embargo, aunque la Constitución dispuso que una ley orgánica deba reglamentar la creación, la localización y el funcionamiento de las Universidades y las Escuelas Superiores públicas y privadas del país. (Artículo 212), la ley sin embargo nunca fue promulgada, ni se ha requerido el informe de la Universidad pública y el país se ha llenado de decenas de universidades privadas de baja calidad en un contexto de carencia de reglas de funcionamiento, a través de la gestión de una Dirección de Educación Superior del Ministerio de Educación.
La Universidad del Estado de Haití es una institución dividida en sus 11 entidades (Facultades, Escuelas e Institutos) que mantienen un peso determinante en la dinámica de la Universidad. Es una institución fragmentada y mera sumatoria de sus 11 unidades que funcionan totalmente autónomas, en términos de creación de programas, sedes, acceso, calidad, inclusive reglamentos de eleccion, etc. Es parte de una estructura de poder articulada en un Consejo Universitario compuesto por tres representantes de cada Facultad más las autoridades centrales que promovió una federación de facultades casi sin poder central reducido a meros intentos de coordinacion muchas veces, y que ha facilitado los bajos niveles de calidad y carencia de políticas de politicas comunes y coherentes que requiere toda institución. Se basa además en un modelo gratuito y de restricciones al ingreso a través de las unidades y un presupuesto público de cubre el 90% de los gastos. Postulan cerca de 30000 candidatos anualmente, ingresan 3000 y egresan cerca de 2200 por año, la mayoría de los cuales no concluye la realización de las tesis. Es un modelo con ausencia de estándares de calidad y bajo nivel de formación docente, en tanto la Universidad carece de postgrados, de un sistema de carrera académica al interior de la universidad y donde los profesores de tiempo completo son apenas el 10% de la plantilla docente. Su presupuesto es el más bajo de la región y su gasto por alumno es menos de 400 dólares anuales, en el marco de un presupuesto de 10 millones de dolares para 20 mil alumnos y que es el mas bajo de America Latina. En el marco de este funcionamiento de baja calidad, alta selectividad y carencia de estadísticas e información, se expandió una educación privada, que aunque diferenciada, en general es aún con menores estándares de calidad y sin regulaciones. Es una expansión acelerada ya que no existe una ley de regulación, el país tiene muy bajos niveles de ingresos per capita y la selectividad pública es muy alta. Si bien se ha intentado avanzar en marcos normativos de regulación, el sistema político que se construyó para superar a la dictadura histórica de Duvalier es muy débil con fuertes contrapesos de poder entre la Presidencia, el primer Ministro, el Senado y la Cámara de Diputados que ha dificultado poder establecer un ámbito de regulación de calidad y de estándares mínimos. En este contexto funciona la UEH, cuya balcanización también le ha restringido su capacidad de incidir en la regulación nacional y el establecimiento de estándares de calidad para ella misma, y con ello también incidir en el país, dado que en tanto casi la totalidad de sus profesores son de tiempo parcial y por ende todos trabajan en varias universidades. Los niveles de formación son en su casi totalidad de licenciados con muy poca presencia de profesores con algún nivel de estudios de postgrados, en tanto la universidad carece de estos cursos y no hay carrera académica o sistema de incentivos que lo promueva.
La universidad está encarando una reforma desde hace tiempo pero que ahora con el nuevo equipo rectoral toma un nuevo y fuerte impulso. Tiempo de establecer nuevos ejes de reflexión sobre ella misma y la necesidad de dar mas unidad y coherencia a su política para a su vez poder contribuir más eficientemente a dinámicas de regulación sistémicas.
Existen algunas universidades privadas de elite, pero en general la mayoría son universidades de bajos costos y calidad, en el marco de un modelo educativo exclusivamente presencial y nacional, dada la restricción constitucional a la existencia de instituciones extranjeras así como de profesores, a pesar de la enorme carencia. Esta no es sentida por el sistema docente y laboral completamente sino que es un problema en el mundo, ya que una porción significativa de los egresados emigra. Según datos de un relevamiento el 80% de los egresados de medicina durante un periodo de 10 años se fue al extranjero. Inclusive el 48% los médicos que estudiaron en Cuba. En estos días los estudiantes en la calles quemaban cauchos en una huelga en la Facultad de Medicina de tres meses y protestaban fuertemente por un aumento del salario mínimo nacional. En todo este contexto complejo se está promoviendo la realización de una Reforma de la universidad de Haití. Tarea difícil, como todas las reformas universitarias en la región, pero imprescindible en este país. Mientras tanto, miles de soldados latinoamericanos con cascos de las Naciones Unidas cuidan la seguridad en una compleja situación que mucha gente mira expectante y no sin críticas, pero que parece ser el único mecanismo para darle estabilidad a la nación y tal vez integrarla a América Latina de donde debe estar esta primera nación en independizarse. Otra forma de ayudar al país sería un amplio apoyo de nuestras universidades a ese proceso de reformas.

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miércoles 10 de junio de 2009

Les tendances des reformes universitaires en Amerique Latine

Presentación en el Coloquio sobre las reformas universitarias en el mundo, organizado por la Universidad del Estado de Haiti (17 - 19 de junio en Puerto Pincipe)

La réforme universitaire en Amérique latine

Presentación en la Universidad de Haiti, en el Coloquio sobre las reformas universitarias en el mundo. Puerto Principe, 17-19 de junio del 2009